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La Zona Colonial una
verdadera ciudad dentro de la ciudad, que en tan solo un kilómetro cuadrado
guarda más de 500 años de historia resguardados en monumentos estratégicamente
ubicado, sus adoquinas y pavimentadas calles y las fachadas centenarias de las
casas coloniales, prometen a sus visitantes un recorrido lleno de historia,
magia, belleza y una frescura colonia que nos hace imaginar cómo era la vida
varios siglos atrás.
Desde ese entorno
colonial que bordea el río Ozama por la Avenida del Puerto y el hermoso malecón
frente a las aguas del Mar Caribe, la ciudad se extiende hacia el este y el
oeste, con modernas avenidas y paseos diseñados para el esparcimiento
espiritual, que ofrecen un ambiente lleno de contrastes único en su géneroComo la más antigua
ciudad del nuevo mundo, Santo Domingo, tiene entre otras primicias, la primera
calle, la primera catedral, la primera universidad y el primer hospital de
América, los visitantes suelen notar que la bien conservada ciudad colonial,
que en el 1990 fue declarada patrimonio cultural de la humanidad por la UNESCO
en 1990. Quienes la visitan pueden disfrutar de sus bares, cafés, restaurantes y
hoteles pintorescos. Esta no es solo la
cuidad más antiguas del nuevo mundo, sino que es testigo del primer intercambio
intercultural de América, así como también del nacimiento de la República Dominicana,
la ciudad colonia es poseedora de un clima tropical y una arquitectura gótica renacentista, hacen que
turistas se sienta atraído por conocer la historia que escode en sus muros, lo
que la convierte en el principal destino intercultural de la capital
dominicana. Esta singular cuidad
unión de dos culturas se funda por Bartolomé Colón el 5 de agosto de 1498 y
trasladada en 1502 por Fray Nicolás de Ovando, además de ser la primera ciudad
a la que la Corona Española otorgó la Carta Real, fue sede central de la
administración del Nuevo Mundo.
En medio de tanta
historia quienes las visitan no solo pude disfrutar de una agradable caminata, sino
que también, en esta encontrara personaje característico de la zona, realizar compras,
artículo producción criolla, como lo es la “mamajuana”Los días de semana
al atardecer se empiezan a llenar las
calles de quienes buscan un ambiente tranquilo y bohemio y disfrutar terrazas,
parques, restaurantes y bares de la zona, los fines semanas coloniales la zona luce vibrante
poniendo al descubierto la alegría de un pueblo que nació con el sabor del
merengue en las venas. Esta zona no solamente
es recomendable para los aficionados a la historia, sino también para los que
gusten de hacer compras, los aficionados al arte y, como no, para todos los
románticos Dar un paseo por la
ciudad colonial es viajar a través del tiempo igual que el espacio. En el que
se pisa el pavimento que pisaron los conquistadores, las calles hechas por los
pies de los taínos, cada paso adelante es un paso atrás, en el que se corres el
riesgo de quedar fascinado con centenaria casas sólidas de fachadas sobrias, que
hacen la ilusión de que se paralizaron
en el tiempo su magia arquitectónica hace de esta
un libro abierto en el que podemos aprender la historia de principio fin
de la República Dominicana , sus monumentos no solo nos llevas a imaginarnos
como era la vida de los colonizadores, sino que no revela los datos histórico
de del inicio de la República Dominica, así como también acoge turista atraído
por conocer la magia, encanto y esplendor
de esta emblemática zona que mezcla perfectamente los bohemio ,tropical,
cultural y la alegría de los dominicanos
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